¿Por qué dormimos? ¿Qué significan los sueños?


¿Por qué dormimos?

Una mañana de septiembre de 1974 James Reeves, un experimentado capitán de vuelo, hablaba desde la cabina de su avión comercial con la torre de control. La última frase que retransmitió aquella mañana, poco antes de morir, es una frase que todos hemos dicho en alguna ocasión, y muchos, demasiado a menudo: “Rest, all I need is to Rest” (Descansar, lo único que necesito es descansar). 30 minutos después de pronunciarla se estrellaba su avión contra el suelo de Carolina del Norte, con James y otras 81 personas.

Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Todos hemos sufrido los efectos de la falta de sueño, y a nadie le cabe duda de que necesitamos dormir. Pero ¿por qué? ¿Para que sirve dormir? ¿que hace nuestro organismo mientras duerme que no pueda hacer despierto?

Existen miles de hipótesis acerca de las funciones del sueño (con sueño me refiero a dormir, en adelante cuando quiera referirme a los sueños, lo haré con el término ensueño, para evitar confusiones y frases retorcidas). De entre todas esas posibles funciones del sueño, tenemos un nivel aceptable de evidencia científica de las siguientes:

  1. Reposición y gestión de la energía química del cuerpo.
  2. Memorización y consolidación de lo que hemos aprendido durante la vigilia.
  3. Regulación de la temperatura del cerebro.
  4. Eliminación de las sustancias nocivas que produce el cerebro durante la vigilia.
  5. Reparación de los tejidos del cuerpo.
  6. Plasticidad cerebral (modelado del cerebro) durante la fase embrionaria.

¿Entonces todo ser con neuronas necesita dormir? ¿por qué no duermen las moscas?

En cierta forma sí, los seres con sistema nervioso necesitan dormir. Ocurre que no todos de la misma forma. Si tienes un hamster en casa, y dependiendo de la raza, le podrás contar 17 o incluso 20 horas de sueño, si tienes un gato alrededor de 12 horas (aunque si tienes a los dos, el hamster dormirá probablemente bastante menos 😉 ). En cambio, un caballo tiene más que suficiente con 3 horitas de sueño, y además duerme de pie! Tradicionalmente se creía que los delfines no dormían, aunque gracias a la técnica del electroencefalograma, hoy sabemos que consiguen mantener cierto grado de vigilia porque sólo duerme alternativamente la mitad de su cerebro. Animales más simples, desde el punto de vista nervioso, como las moscas, los caracoles, los escorpiones… los invertebrados, que no poseen cerebro, no podemos decir que duerman, al menos no de la misma forma que los seres con cerebro, pero sí apreciamos una disminución de sus capacidades, acompañada de unos cambios conductuales típicos (postura, lugar, disminución de la actividad…), durante unas determinadas horas al día. Y si no les permitimos hacerlo mediante alguna técnica, se ven menoscabadas sus capacidades, o incluso su supervivencia.

¿Qué pasa en el cerebro cuando dormimos?

Desde 1920 somos capaces de registrar la actividad eléctrica del cerebro mediante unos electrodos y transcribirlo en trazos para su lectura y análisis posterior, a esta técnica la llamamos electroencefalograma (EEG). Cuando estudiamos la actividad eléctrica del cerebro de un sujeto mientras duerme observamos 5 fases:

  • Fase I: somnolencia.
  • Fase II: sueño superficial.
  • Fase III: sueño medianamente profundo.
  • Fase IV: sueño profundo.

Mientras una persona va cayendo en el sueño, y va pasando progresivamente por estas fases, en el EEG se puede observar como la actividad desordenada y caótica del cerebro se va organizando, dibujando un patrón de ondas lentas. Pero tras seguir avanzando en la fase IV ocurre algo fascinante. El dibujo del electroencefalograma vuelve súbitamente a dibujar una tormenta de líneas sin sentido, un trazado caótico que nos indica que el paciente está despierto, pero si  observamos a la persona, la vemos completamente dormida, y no sólo está dormida, si intentamos despertarla nos costará aún más que en la fase IV. Es el sueño más profundo, y si conseguimos despertarla nos dirá, probablemente, que estaba soñando. Si nos fijamos en sus ojos cerrados, advertiremos que debajo de los párpados los ojos bailan con movimientos rápidos. Es la fase V: el sueño REM (rapid eye movement).

El sueño REM es tan característico que al resto de fases se les suele llamar sueño no-REM. Al sueño REM también se le ha denominado sueño paradójico o sueño de los ensueños y se acompaña de ensueños intensos y ricos en contenido, colorido y sensaciones.

¿Nos quiso bien Morfeo?

Cuenta la mitología griega que Hypnos aburrido e insatisfecho con el transcurso vacío de las horas de sueño que había procurado a la humanidad, envío a su hijo Morfeo para dar vida a los sueños, para que esas horas no pasaran en vano, brindándonos cada noche experiencias nuevas y fantásticas. Pero… ¿es tan maravilloso el regalo de Morfeo?

La emoción que domina en los ensueños (o al menos en lo que podemos recordar de ellos al despertar) es la ansiedad. Se sigue de los sentimientos de felicidad, y en tercer lugar de ira o rabia. Durante los ensueños podemos hacer cosas increíbles, podemos volar, leer la mente, cantar a la perfección, podemos ser otras personas, podemos practicar sexo con quien queramos… pero también nos podemos ver presa del pánico, ser perseguidos o acosados, podemos vivir una guerra, o un espectáculo dantesco indescriptible. Los ensueños están cargados de emociones, tanto que podemos llegar a despertarnos desesperados chillando en mitad de la noche ( por cierto… lo siento!!).

Mientras soñamos, el córtex prefrontal orbitario, el córtex cingulado anterior y el núcleo de la amígdala cerebral, que son las estructuras del cerebro que se encargan de ponerle emoción a la vida (literalmente) se encuentran activadas, incluso pueden activarse más que mientras estamos despiertos! lo cuál explica las fuertes sensaciones y sentimientos que tenemos durante los ensueños. En cambio las partes del cerebro que se ocupan de la planificación, el análisis racional, la atención y la memoria (resto de córtex prefrontal y su activador el locus coeruleus) se encuentran inhibidas, prácticamente “apagadas”. Y ésto último explica el porqué los sueños son caóticos, irracionales y tan faltos de coherencia. Por último el hipocampo, que es dónde el cerebro almacena mayoritariamente los recuerdos, tiene malfuncionando su sistema de recuperación de datos, es decir, que los recuerdos salen de forma un tanto anárquica, sin órden ni concierto. De esta forma es difícil que los recuerdos se integren de forma precisa en el entramado onírico del ensueño, por eso cuándo sueñas que estás en tu casa y abres la puerta del lavabo aparece el patio del colegio, o cuando estás con tu pareja resulta que tiene el rostro de tu compañera/o de trabajo, y ahí es dónde aparece un tema algo peliagudo… ¿cómo interpretas eso? (¿y tu novia/o?…)

¿Se pueden interpretar los sueños?

Tenemos constancia de que los ensueños han maravillado e intrigado al ser humano desde que tenemos testigos de nuestro pensamiento por escrito, o en pintura. Se han intentado interpretar en base a multitud de teorías, y no pocos han tratado (desgraciadamente con éxito en muchos casos) ganarse la vida interpretando los sueños de los demás.

¿Que nos dice el saber científico de hoy en día acerca del significado de los sueños? En primer lugar nos dice que hay muchas dificultades en tratar de dar un significado al contenido de esas historias caprichosas y caóticas que son los ensueños. De entrada es algo de lo que sólo somos capaces de hablar a posteriori y tras haber olvidado alrededor del 90% de la historia. Además, dado que son historias que nos conciernen e implican emociones intensas, adornamos, omitimos y reinterpretamos sin ser conscientes. Por lo tanto, lo que tenemos para analizar del sueño original una vez despiertos es muy poco. Lo que sí sabemos es que la idea de Freud en su “La interpretación de los sueños” (1900) de que los ensueños es una forma disfrazada y simbólica de nuestros impulsos sexuales no se sostiene por ningún lado, jamás se ha podido demostrar.

Dado que el cerebro de cada uno de nosotros le da valores distintos a cada objeto, cada situación y a cada persona, tratar de compilar una especie de diccionario objeto=significado, como si cada cosa significase lo mismo para todo el mundo es completamente absurdo.

Hoy por hoy, no tenemos manera de universalizar o estandarizar las experiencias oníricas (lo vivido en los ensueños), por lo tanto, no hay ninguna forma fiable de saber qué nos quiere contar nuestro cerebro con ese puzzle de emociones, imágenes y situaciones. De hecho, ni siquiera sabemos si realmente quiere contarnos algo, o simplemente es el efecto secundario de la activación de las neuronas con otro fin.

Pero… hoy he soñado algo muy extraño, tiene que significar algo!

Quizás, pero nunca lo sabremos. Y ésa es precisamente la calidad más emocionante de los sueños. Nuestra imaginación vuela con casi total poder sobre nuestros sentidos, nuestras sensaciones y nuestras emociones. Mientras soñamos, nuestra mente juega con nuestros recuerdos, nuestros deseos, la realidad, nuestras emociones, nuestros sentimientos, crea… se hace libre. La realidad no puede poner más límites que los que ya puso a nuestra propia mente, y desde luego, nunca fue tan generosa ni lo ha vuelto a ser.

Así que cuando vayas a dormir esta noche, cierra los ojos, pon tu mente en blanco, y prepárate para vivir intensamente otra experiencia única y extraordinaria, que probablemente jamás recordarás.

Desmontando mitos:

– ¿Existen los sueños premonitorios? Nunca se ha podido demostrar que alguien pueda predecir lo que va a ocurrir, aunque claro está, una vez que algo ha ocurrido, por pura estadística, es muy probable que alguien lo haya soñado.

– ¿Es verdad que se puede aprender algo mientras se duerme si dejamos reproduciendo una grabación con lo que queremos recordar? Lo siento, no. Durante la noche se consolidan los recuerdos, como hemos comentado al principio del artículo, de forma que a la mañana siguiente recordaremos mejor lo que hayamos leído o visto en las últimas horas antes de caer dormidos. En varios experimentos científicos se ha tratado de conseguir que un grupo de personas recuerde una grabación que se les ponía mientras dormía, el resultado ha sido siempre nefasto.

– ¿Es verdad que creces mientras duermes? Es durante la noche cuando se segrega mayor cantidad de la hormona que nos hace crecer, la GH (Growing Hormone, no Gran Hermano…). Así, cuándo estamos en edad de crecimiento, en cierta forma se puede decir que sí.

– ¿Es cierto que se pueden provocar pesadillas comiendo nuez moscada antes de ir a dormir? La nuez moscada contiene un compuesto químico de la familia de las anfetaminas, la fenilisopropilamina. A dosis altas (más de 7 gramos) tiene propiedades alucinógenas. Una sola nuez moscada no tiene efectos perceptibles en el ser humano, al menos, mientras está despierto. Pero, a parte de que probablemente no te siente bien, para que complicarte la vida, a Morfeo ya se le ocurren malas ideas solito…

– ¿Es verdad que se puede recuperar el sueño perdido durmiendo mucho de  un tirón? Se ha demostrado que cuando se priva de sueño a un sujeto durante varias horas, o se le va despertando durante la noche evitando que tenga sueño REM se observa que la primera vez que duerme libremente aumenta notablemente la cantidad de sueño REM de forma compensatoria, Morfeo se cobra su deuda. De hecho, si nos paramos a pensar, cuando nos ponemos a dormir finalmente después de una larga juerga, tenemos sueños mucho más largos e intensos de lo habitual. Lo cuál no significa que dormir un día muchas horas, arregle los desperfectos de la falta de sueño acumulado.

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9 respuestas a ¿Por qué dormimos? ¿Qué significan los sueños?

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  4. Toribio dijo:

    Muy buena Dopacita. Tanto como un buen Signatory.

    Por otro lado:

    “…durante los ensueños. En cambio las partes del cerebro que se ocupan de la planificación, el análisis racional, la atención y la memoria (resto de córtex prefrontal y su activador el locus coeruleus) se encuentran inhibidas, prácticamente “apagadas”…”

    Pues yo conozco a algunos que no necesitan estar dormidos y soñando para tener en tal estado esas partes del cerebro.

    • soskeptical dijo:

      Gran reflexión Toribio. Consideraré iniciar con ella una nueva sección “Verdades como puños”. Lo cierto es que la forma en que duermen algunos políticos aún no se ha podido explicar… Gracias por participar 😉

      • Toribio dijo:

        Por desgracia para todos mi comentario no se refería exclusivamente a determinados políticos. Y por eso la esperanza sigue reposando plácidamente en los brazos de Morfeo.

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